El Jefe de Estado Rodrigo Paz tomó juramento este lunes a la nueva presidenta ejecutiva de la petrolera YPFB, Claudia Cronenbold, en reemplazo de Yousseff Akly, y le ofreció su respaldo para luchar contra la corrupción y le pidió asumir el desafío de producir gasolina propia, en medio de la situación critica provocada por los más de diez mil vehículos dañados por el combustible contaminado.

Paz posesionó a Cronenbold en un acto en Palacio de Gobierno, luego de que el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, anunciara el relevo de Akly.

El presidente dijo que se trataba de una “gran boliviana y profesional” y agradeció a Akly por haber ejercido el cargo “en una primera etapa”

“Ahora viene un segundo tiempo para YPFB donde hay muchos sueños que construir”, dijo Paz y ofreció su apoyo para luchar contra la corrupción.

"Estaremos firmes para respaldar toda la lucha que sabemos va a ser muy dura contra la corrupción que hay en la estatal”, afirmó.

Agregó que el objetivo es que Bolivia produzca su propia gasolina, "no al cien por ciento, pero sí un porcentaje importante"" para empezar a recobrar el rol de un YPFB pujante, de todos los bolivianos y que “no sea de una familia, de unos cuantos”.

La nueva presidenta ofreció su total compromiso y dedicación "para hacer un excelente papel" en la empresa estratégica.

Cronenbold tiene una trayectoria de más de 20 años en la industria de hidrocarburos.

Se graduó como ingeniera Industrial de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM) y cuenta con un MBA en Negocios Internacionales en Harvard Business School.

Fue la primera presidenta de privada Cámara Boliviana de Hidrocarbros y Energía (CBHE) y directora ejecutiva de Petrobas en Colombia, además de Gerente General de la boliviana Transierra S.A..

También ha ocupado la Vicepresidencia para América Latina y el Caribe del Consejo Mundial de Energía (World Energy Council).

La crisis de la gasolina contaminada provocó esta semana una paro de dos días del autotransporte de La Paz y El Alto por la denuncia de que YPFB no atendió a tiempo el pago de las indemnizaciones por los daños causados a miles de vehículoss.

El presidente Paz ha asegurado que el Estado cuenta con veinte millones de dólares para cubrir esos daños, mientras a diario suman las denuncias de los perjudicios causados por la llamada “gasolina basura”.