Mientras Nicolás Maduro y su esposa siguen bajo custodia en el Centro de Detención Metropolitana de Brooklyn, Nueva York, las autoridades judiciales de Estados Unidos alistan la imputación formal de varios cargos en contra de la pareja que, apenas hasta ayer en la madrugada, lideraban el régimen de Venezuela.

Según un documento revelado por la fiscal general de Estados Unidos, Pamela Bondi, la Fiscalía del Sur de Nueva York los acusa de participar en una estructura criminal ligada al narcotráfico, el cobro de sobornos y demás hechos violentos asociados a estas actividades, como golpizas, torturas y asesinatos.
El expediente también atribuye a Maduro y a Flores la presunta orden de secuestros, golpizas y asesinatos contra personas que adeudaban dinero del narcotráfico o interferían con sus operaciones.

Además, describe a Maduro como una figura clave en el entramado del narcotráfico venezolano, con supuestos vínculos con organizaciones criminales como el Cártel de Sinaloa, los Zetas, el Tren de Aragua y, en Colombia, las guerrillas Eln y Farc. La acusación incluye además a altos funcionarios y jefes criminales, como Diosdado Cabello y el líder del Tren de Aragua, alias Niño Guerrero.

La acusación presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York incluye a otras figuras clave del chavismo como el exministro Ramón Rodríguez Chacín, Nicolás Ernesto Maduro, hijo del mandatario capturado, y Héctor Rustheford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, identificado como el líder del Tren de Aragua.

Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn conocida como "El Infierno"

Estados Unidos sostiene que Nicolás Maduro dirige una organización criminal conocida como el Cartel de los Soles, una acusación que el jefe venezolano ha desestimado de forma reiterada. Bajo esa premisa, Washington había ofrecido una recompensa de hasta 50 millones de dólares por información que condujera a su captura.

Entre las reacciones tras el operativo, la fiscal general Pamela Bondi aseguró vía X, la red social, que Maduro y su esposa “se enfrentarán a toda la furia de la justicia estadounidense”. Por su parte, el vicepresidente JD Vance afirmó que “por el hecho de vivir en un palacio en Caracas”, no se puede eludir la justicia por narcotráfico.


El escrito de acusación difundido los acusa de conspiración para introducir toneladas de cocaína en territorio estadounidense, un argumento que el presidente Donald Trump ha utilizado en los últimos meses para justificar su injerencia en los asuntos de Venezuela.

Estados Unidos también los acusa de haber permitido que los grupos criminales aseguraran rutas, protección armada y canales de distribución para el tráfico de cocaína hacia su país. La Fiscalía sostiene que los narcotraficantes actuaban como socios operativos, mientras que funcionarios venezolanos facilitaban el paso de la droga a través del territorio, el espacio aéreo y los puertos del país.

El ex dictador Nicolás Maduro tras bajarse de un avión en suelo estadunidense

En total, Nicolás Maduro enfrenta cargos por conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer este tipo de armamento contra Estados Unidos.

En su declaración, la fiscal general agradeció al presidente Donald Trump por “exigir rendición de cuentas en nombre del pueblo estadounidense”. Bondi también destacó el papel de las fuerzas militares que participaron en el operativo de captura, al que calificó como una misión “altamente exitosa”.

En el caso del Tren de Aragua, los fiscales señalan que la banda se habría consolidado como un actor clave con presencia en varios países de la región, bajo la presunta tolerancia o respaldo de sectores del poder venezolano.

La acusación concluye que estas relaciones habrían fortalecido una red criminal de alcance internacional, sostenida por el uso sistemático de la violencia, la corrupción y el control de instituciones estatales. Ahora se espera que estas acusaciones sean ventiladas ante los tribunales federales de Nueva York, en presencia de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.